martes, 25 de septiembre de 2012

Necesito rozar tu piel, andar contigo, seguir tus pies.


Empezaremos con un “para siempre”, seguido de un “no te vayas de mi lado”. A continuación, habrá un “quiero que seas lo primero que vea al despertar” y un “quiero que seas lo último que vea antes de acostarme”. También quiero un “voy a darte más besos que estrellas hay en el cielo” y muchos “te quiero”, posiblemente, a todas horas.
Necesito un poco de “seamos felices juntos” de vez en cuando y todas las mañanas un “buenos días, princesa”.

Dejarse llevar suena bien siempre que sea contigo.



Y rozando los límites de lo prohibido nos dimos cuenta de lo frágiles que éramos y de como dependíamos el uno del otro. De como la sonrisa de uno puede llegar a afectar tanto sobre otro y como las lágrimas de uno pueden llegar a hacer tanto daño a otro. Y de que eso de dejarse llevar suena bien siempre que sea contigo.
De tener la capacidad de hacernos mil pedazos y confiar en que no lo haremos. De saber todo sobre el otro y convertirnos en solo uno.

besarnos hasta desgastarnos.

 
 
Desayunos por la mañana y caricias y susurros por la noche.
Encontrarla todas las madrugadas en tu cama con tu camiseta 
y apartarla el pelo de la cara
Prometerle una estrella y ser capaz de regalarle la luna 
Cenas románticas viendo la luna que le has regalado y películas 
para llorar elegidas por ella.
Llegadas al trabajo tarde por sus retenciones en la cama..
Dinero gastado en flores y bombones de vez en cuando 
y besos de cuento.
Rutina de la cuál no cansarnos, y besarnos hasta desgastarnos. 

DURMIENDO SIN TI,SOÑANDO CONTIGO



Se despierta. Poco a poco. Va abriendo los ojos, y mira a su alrededor. Sonríe, me sonríe. Subo la persiana, y como un repelente del sol se tapa la cara con las sábanas y veo como nuestra almohada es lanzada a mi cara. Se ríe, y me dice que vuelva a la cama. Me besa. Tiernamente, notándose el amor en cada beso. En cada simple beso que para mí son un mundo.
Ya no me deja salir de la cama; me abraza, se tira encima mío. Cualquier cosa para no dejarme ir. Como le gusta jugar...
Se vuelve a reír, me sonríe y me dice, ¡hoy te toca a ti hacerme el desayuno!
En verdad la toca hoy a ella, pero me da igual. Yo quiero hacérselo hoy, y todos los días de mi vida. JAMÁS me hartaré de esta rutina; de verla al lado mía cada mañana.

jueves, 23 de agosto de 2012

Y sólo deseo estar a tu lado,soñar con tus ojos,besarte los labios.Sentirme en tus brazos.


El tiempo probablemente no exista, quizá sea un invento para vender relojes. Se nos escapa cuando intentamos retenerlo, se nos escurre de la memoria. Se comporta con mala intención, cuando necesitas que corra, manipula lentamente las agujas de los relojes. Todo es cuestión de tiempo, guía con precisión nuestros pasos, la duración de la euforia e incluso controla cuántas lágrimas debes derramar. Los más caprichosos, buscan pactos con diablos para anular sus efectos, pero es hábil y el contador del tiempo sigue en activo. Tic, tac, tic, tac. Sin embargo, las agujas podrán efectuar giros completos, millones, infinitos, y mi tiempo seguirá siendo tuyo. Tú controlas mi tiempo, no un reloj, tú decides hasta cuándo debo seguir.

Mi sitio está junto a ti.


Los ríos son como la vida, fluyen para morir en el mar. A su paso recogen todo aquello que no está en su lugar, que deba pertenecer a otro entorno. Le ofrecen transporte y lo conducen sin mirar atrás, sin remordimientos, adonde no tenga que mirar al sol para sentirse vivo, porque ya es consciente de que lo es plenamente. Devuelve la paz que algún mar pudo quitarles a aquellos inocentes que no vieron los barcos de guerra aproximarse en el horizonte. La vida es competición, naciste entre un millón de peces que quisieron enredarte y no dejar que salieras a la superficie. El río discierna quién vale y quién debe enterrar su cuerpo en la arena. Aún espero que vuelvas a dejarme fluir libre, pero atada a ti. Aún espero que no lleguen más corrientes que me impidan estar hidratada de tu presencia. No puedo disolverme en esta agua, mi sitio está contigo…

jueves, 2 de agosto de 2012

un sincero te quiero, y un tierno, yo más.


Mi teoría es que los mejores amores se simplifican en la eterna pelea del quién quiere a quién. Una lucha constante del nunca dejarse ganar ni tampoco dejarlo perder. Porque el mejor final para cualquier final es una típica conversación entre ella y el. Es un sincero te quiero, y un tierno, yo más.